Mantenerse sano mientras se trabaja desde casa puede ser un verdadero reto, pero es totalmente posible. Después de seis años trabajando desde casa, he aprendido mucho. Estos son mis mejores consejos.

Sé que muchos de vosotros habéis empezado a trabajar desde casa hace una semana o así. En teoría, trabajar desde casa suena muy bien: puedes dormir hasta tarde, ponerte lo que quieras y prepararte una comida casera. Por otro lado, trabajar desde casa es difícil porque puede haber un montón de distracciones en casa, es difícil crear límites y es fácil correr a la cocina a picar algo cada vez que te estresas.

Sé que muchos de ustedes anhelan sus rutinas normales de trabajo con sus oficinas y escritorios, ASÍ que quería compartir mis mejores consejos para trabajar desde casa… ¡y mantenerse saludables y productivos!

1. Tenga una rutina matutina. Piense en su rutina antes de trabajar desde casa. Es probable que hiciera al menos algunas de estas cosas a diario: ducharse, peinarse, maquillarse, tomar una taza de café, pasear al perro, desplazarse al trabajo. Al trabajar desde casa, es muy fácil levantarse de la cama y ponerse frente al ordenador. Por muy tentador que sea, ¡no lo hagas! Mantén tu rutina matutina. Puede que sea un poco diferente, pero reserva ese tiempo para ti. Consejo profesional: No hace falta que te maquilles por completo, yo no lo hago. Pero hay algunos productos que me ayudan a estar más arreglada. Dos de mis productos favoritos para la piel, que me dejan la cara fresca y radiante, son el bálsamo refrescante e iluminador para ojos de Tula y su prebase difuminadora de filtros faciales. En cuanto al maquillaje, no puedo vivir sin el gel para cejas y esta máscara de pestañas.

2. Vístete. Sé que es tentador, pero no te quedes en pijama todo el día. Levántate, haz tu rutina matutina habitual y ponte ropa de verdad. No hace falta que vayas totalmente informal, pero ponte algo que te haga sentir productivo. A continuación comparto algunas de mis prendas favoritas para la WFH, pero mi uniforme actual suele consistir en unos leggings (estos o estos) y este top de gofre (lo tengo en cuatro colores). Si me siento elegante o tengo visita, me pongo un par de jeans.

3. Elabore una lista de las principales prioridades del día. Si eres como yo, tienes la sensación de tener una lista interminable de tareas pendientes. A mí me gusta escribir todo lo que tengo que hacer durante la semana y luego, cada día, elegir las principales prioridades en las que centrarme. Limítalo a sólo 3-5 cosas. Yo utilizo este diario, que tiene un espacio para 5 tareas diarias, lo cual es perfecto.

4. Disponer de un espacio de trabajo dedicado. Si tienes una habitación libre que puedas convertir en despacho, estupendo. Si no, crea un espacio en tu casa que pueda servirte de oficina por ahora. Puede ser la mesa de la cocina, un rincón del dormitorio… ¡cualquier sitio! Yo tengo una oficina en casa con un escritorio de pie e Isaac suele sentarse en la mesa del comedor, que no es lo ideal. Ojalá algún día tengamos espacio para que él también tenga una oficina en casa.

5. Ten un planificador o haz un horario. Fija momentos para realizar determinadas tareas y otros para comer, moverte, hacer tareas domésticas, llamadas personales, etc. Cuando estás en casa todo el día, es fácil que el día se convierta en una larga jornada laboral. Reserva momentos para tareas específicas. También me gusta fijar «horas de trabajo». Es fácil estar conectado desde que te levantas hasta que te acuestas, así que intento trabajar sólo durante las horas que me he fijado y mantener el ordenador cerrado por la noche.

6. Tómate un descanso para comer. No almuerces delante del ordenador. Cierra el ordenador y tómate tu descanso habitual para comer. Seré la primera en admitir que no soy la mejor en esto, pero es muy bueno para la salud mental tomarse un descanso. Además, es más sano porque puedes concentrarte en lo que comes, lo que te ayudará a evitar comer en exceso.

7. Planifica las comidas del día. Cuando conozco el plan del día, es menos probable que me salte comidas o que asalte la despensa a la hora de comer o de merendar a las 3 de la tarde.

8. Tenga a mano tentempiés saludables. Créeme, es muy fácil caer en el hábito de picar sin sentido cuando trabajas desde casa. Y si estás todo el día rodeado de dulces y aperitivos poco saludables, ¡es mucho más tentador tomarlos! Si tienes tentempiés saludables, como fruta, barritas de proteínas y bocaditos energéticos, es mucho más probable que te animes a tomarlos. Algunos de mis tentempiés saludables favoritos son: verduras y hummus, bolas de proteínas, pudding de chía y/o batidos.

9. 9. ¡Sal a la calle! Intento salir al aire libre una vez al día, aunque sólo sea para dar una vuelta a la manzana. El aire fresco y un poco de vitamina D hacen maravillas para la salud mental y la productividad.

10. Muévete. Ya lo he mencionado en otros puntos, pero te recomiendo encarecidamente que te muevas a diario. Sal a correr, a caminar o haz ejercicio en casa. Hay un montón de aplicaciones que ofrecen entrenamientos gratuitos en este momento. Aquí hay algunas que recomiendo:

  • Tone It Up – 30 días de prueba gratuita
  • Peloton: 90 días de prueba gratuita
  • Orange Theory: entrenamientos diarios de 30 minutos

Espero que estos consejos te resulten útiles mientras navegas por la vida trabajando desde casa. Sé que puede costar un poco acostumbrarse a una nueva rutina, pero al cabo de unas semanas encontrarás tu ritmo. Y quién sabe, quizá descubras que eres incluso más productivo en casa que en la oficina.

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¡Hola! Soy Mira una amante de los viajes extremos, ¡y de la comida picante! En mi página web encontrarás un montón de recetas de todo el mundo